Síguenos:
Edición digital

Imagen principal de la noticia
José María Sánchez
José María Sánchez

La astronomía, la ciencia que incita a soñar cada vez más alto

En el Día Mundial de la Astronomía, hablamos con José María Sánchez, astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, que nos habla de esta ciencia que tanto interés suscita a los humanos, su origen y objetos de estudio, de los cielos tan idóneos para observar las estrellas que tiene Cuenca y de los retos a los que se enfrenta en la actualidad

13/4/2021 - Vanesa Moreno
13/4/2021 - Vanesa Moreno

Desde que el hombre es hombre, la fascinación por el cielo y lo que en él habita ha supuesto un motivo de interés, curiosidad y admiración. ¿Qué serán esas luces de ahí arriba? ¿Cómo se sostienen sin caerse? ¿Cuál es su origen? Con el paso del tiempo, el ser humano comenzó a estudiar lo que hoy en día conocemos como astronomía. Con motivo del Día Mundial de esta ciencia, hablamos con José María Sánchez, astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha.

La observación de la cúpula celeste es una de las actividades más antiguas de la civilización, por lo que el origen de la astronomía es, prácticamente, el origen del ser humano. Tal y como cuenta José María Sánchez, “ hay constancia de que antes de la escritura, hay grabados marcados en hueso de las fases lunares, dibujos del disco solar... los elementos astronómicos empiezan con el inicio del ser humano”.

La complejidad de la estructura del universo y las enormes dimensiones de su superficie suponían el impedimento de conocerlo en profundidad, pero aún así, los humanos encontraron la forma de poder hacerlo. “Se hacía de una forma muy artesanal”, cuenta Sánchez. “Nos parece que el estudio de la astronomía es muy reciente, pero los egipcios, los babilonios sobre todo, estudiaban en la luna creciente fértil, que fue donde empezó a desarrollarse la astronomía como una observación rutinaria, dando datos en tablas de posiciones de objetos celestes, por lo que hace 4 ó 6 mil años ya se estaba estudiando la astronomía desde el punto de vista de la observación, y se veía que había una regularidad, que se fue estudiando para ver que diferencias a largo se iban produciendo. Inicialmente, la observación se realizaba sin instrumentos, pero poco a poco comenzaron a surgir, evolucionando y perfeccionando, y reflejar la posición de las estrellas a lo largo de los meses”.

Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha

El privilegio de disfrutar de las estrellas, de tener el cielo idóneo para observar con o sin instrumentos el espacio que nos rodea, no lo tiene todo el mundo, pero los conquenses, sí. “Cuenca como provincia, tiene uno de los cielos más negros de toda Europa, en cuanto a calidad y cantidad. Esto es debido a la despoblación, cuando menos gente, menos contaminación lumínica. Además, tenemos pocas horas de lluvias y muchas horas de cielo despejado, lo cual permite que podamos observar mejor el cielo. Tenemos condiciones buenas, pero con consecuencias malas, ya que la despoblación y las escasas lluvias no son puntos positivos”, nos cuenta el astrónomo.

Con esta suerte de la que goza la provincia de Cuenca, tal y como asegura José María Sánchez, “tenemos que olvidarnos de los tres grandes puntos de cielo donde están los observatorios gigantes, como la isla de La Palma, el de Mauna Kea en Hawaii y el desierto de Atacama en Chile; son puntos singulares en sí, pero nosotros tenemos uno de los territorios más espectaculares para disfrutar de cielos negros impresionantes”.

Este hecho no ha pasado desapercibido para los conquenses, ya que desde la apertura del Museo de las Ciencias, el interés por la astronomía se ha incrementado. “El museo lo que ha generado es que surja una atracción hacia la astronomía; a través del museo, se generó una agrupación astronómica, que ha enganchado a tanta gente que ya tiene una entidad propia, con una actividad muy potente”, asegura Sánchez.

El cielo ha supuesto para los humanos una fuente de deseo de conocer y experimentar, un desencadenante de sueños y retos que poco a poco se han ido cumpliendo. “En general el ser humano ha soñado por subir un reto más alto, queríamos llegar al lugar más alto y recóndito”, reconoce el astónomo. “En el siglo pasado el reto era salir de la Tierra, y por primera vez disponíamos de esa tecnología; la Luna la han pisado 12 personas, en seis misiones con éxito. Ahora el reto es un planeta que en un momento tuvo condiciones de habitabilidad, que es Marte, y nos supone un reto. El gran reto sería llevar a Marte seres humanos, es muy complicado y supone un riesgo muy fuerte, pero es un paso lógico. Es más viable enviar robots, como el Perseverance, que es lo que estamos haciendo, por eso ellos están abriendo camino. Cada vez lo vemos más cerca, pero está siendo más lento de lo que se esperaba, y a todos nos gustaría verlo”.

Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha

Algo destacable es que España tiene tres estaciones meteorológicas en tres puntos distintos. Por primera vez un país tiene tres estaciones distintas estudiando un lugar extraterrestre, que es Marte. En ese aspecto, tal y como afirma José María Sánchez, “España está muy avanzada, y en meteorología marciana, probablemente tendremos los mejores profesionales del planeta”.

Aún así, a pesar de los grandes avances de la astronomía a nivel mundial, sigue habiendo retos por conseguir, fruto de la incesante necesidad de saber del ser humano. Pero, ¿cuáles son esos retos?. Según Sánchez, “el primer gran reto es acotar la constante cosmológica que nos diga cuál es el posible final del universo, que sabemos que es finito, porque lo hemos podido medir, y entender en qué punto está y medir con mayor precisión para ver a dónde va. El segundo reto más importante es encontrar vida, que es lo que se está estudiando en Marte”.

Y si finalmente encontramos vida en otro planeta, ¿qué pasará? ¿Podremos mudarnos fuera de la Tierra y construir un mundo nuevo? ¿Los seres humanos podrían sobrevivir allí? Son muchas cuestiones que continúan estudiándose, y como dice nuestro astrónomo, “si se descubre que hay vida, se contrastaría lo que muchos creemos, que es que lo natural es que haya vida, viendo la cantidad que hay de planetas y galaxias, lo que parece poco lógico es que solo haya aparecido vida en este planeta. Pero la cuestión es qué tipo de vida, porque una bacteria ya es vida. ¿Y es vida inteligente? No deja de descartarse por los miles de millones de posibles planetas en los que puede haber vida. Estamos buscando que haya otro caso como el nuestro, comprobar que no somos los únicos, y esa posibilidad es muy alta”. No sabemos si serán seres verdes con antenas o no, pero lo que sí sería un gran paso, sería establecer comunicación con ellos.

En este Día de la Astronomía, el Museo de las Ciencias tendrá sus puertas abiertas, aunque este año no se podrán celebrar actividades especiales dedicadas a esta efeméride, debido a la pandemia. El Universo nos ofrece miles de razones de estudio, nos ofrece vistas que nos hacen sentir lo pequeños que somos y nos despierta retos que comienzan siendo sueños para la Humanidad, pero que poco a poco, se hacen realidad.

    PUBLICIDAD
Síguenos en:
Advertisement