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Edición digital

La misma foto pero en color

Por Leo Cortijo

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17/12/2021
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El mundo todavía contenía la respiración después de comprobar cómo la realidad superó a la ficción con los atentados del 11-S. Michael Jackson lanzaba su último álbum y los niños alucinaban con la primera película de una saga protagonizada por un joven mago llamado Harry Potter. Zidane apenas había jugado cuatro meses como futbolista del Real Madrid y ese verano Armstrong había ganado –de aquella manera– su tercer tour consecutivo. Wikipedia daba sus primeros pasos en español al tiempo que nacían los reproductores iPod. El uso de internet todavía era muy primigenio, los móviles no tenían cámara de fotos y el concepto de red social ni siquiera existía (Gracias a Dios, pienso a veces). Entonces los periódicos se editaban en blanco y negro. Uno de ellos, La Tribuna de Cuenca, recogía en su primera página del día 16 de diciembre de 2001 una llamativa noticia. Imagen y titular secundario de portada: «Ochocientas personas se manifestaron a favor del tren». Puede parecer una broma fruto de la actualidad que nos invade, pero no. Consulten la hemeroteca. Veinte años clavaos, que dirían en mi pueblo, y aquí seguimos…

Esa primera plana en blanco y negro se va a repetir prácticamente igual, pero en color –cosas del progreso, algo teníamos que ganar– el próximo lunes. Misma portada y mismo contenido dos décadas después. 7.300 días después. No es moco de pavo. Entonces una marcha en defensa del ferrocarril congregó a vecinos de los pueblos de la línea Madrid-Cuenca-Valencia. El que fuera portavoz de la plataforma organizadora abogaba por «demostrar que la mayoría de la población apuesta por un tren moderno». Además, instaba al Gobierno, en aquel momento en manos del Partido Popular, a explicar a la ciudadanía si pensaba invertir y cuánto en esta línea. Si no te estás riendo, al menos sí acabas de dibujar una mueca de sorpresa en tu cara.

Gardel cantaba a ritmo de tango que veinte años no es nada, pero da para que llueva y mucho. Desde entonces lo que han llovido, precisamente, son políticos de todos los colores, formas y tamaños. Y en todas las instituciones. Local, provincial, regional y nacional. Unas veces han estado unos al frente del timón y otras, los otros. De hecho, ahora las tornas han cambiado con respecto a aquella pretérita manifestación. Entonces se ausentó el PP y en la del próximo domingo se ausentará el PSOE. Pero aquí seguimos, insisto, con el tren a cuestas. Tirándonos los trastos a la cabeza mientras debatimos el mantenimiento o no de esta infraestructura. El paroxismo de la desencantada sensación de vivir en el día de la marmota. Somos expertos en ello. Los Bill Murray del centro peninsular.

¿En qué ha cambiado la situación de Cuenca desde la portada que se publicó el 16 de diciembre de 2001 y la que se publique el 20 de diciembre de 2021? No hace falta que le responda, ¿verdad? Mostré mi opinión al respecto. Ya dije que el disruptivo plan de movilidad que plantea el Ministerio me parece esperanzador si se cumple de principio a fin. Ya dije también que Cuenca no solo no tiene que tener miedo a mirar al futuro, sino que debe hacerlo como el enfermo al que solo le queda un agresivo tratamiento como única solución posible. Y ese futuro pasa más por la Alta Velocidad y otros medios de transporte que por el vetusto tren. A grandes males, grandes remedios. Y el proyecto XCuenca puede serlo.

Aún así y por encima de todo, más allá de enconados intercambios de opiniones, el único apartado en el que todos estaremos de acuerdo, tanto los defensores del ferrocarril como los que no, es que los conquenses estamos cansados de que se edifiquen castillos en el aire en nuestros morros. Queremos realidades palpables, planes de verdad, soluciones a nuestros problemas. Lo que no queremos, ni unos ni otros, es repetir las mismas fotos en las mismas manifestaciones que hace veinte años. Pero ahora en color, esa es la única diferencia.

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