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Cuenca a través de los cinco sentidos

Hoy os traemos un recorrido por Cuenca distinto a lo habitual, un viaje por los cinco sentidos en el que podemos disfrutar de nuestra tierra de una forma especial. ¿Te apuntas?

20/2/2022 - David Valverde Recuenco
20/2/2022 - David Valverde Recuenco
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  • Oído, vista, gusto, olfato y tacto, estos son los 5 sentidos de los que dispone cada ser humano para relacionarse con el mundo y sentir lo que nos rodea.

    Desde nuestra más tierna infancia nos habituamos a utilizarlos y no les damos importancia en el día a día, pero no por ello dejan de ser muy importantes. Nos damos cuenta de su importancia cuando, de manera temporal o definitiva, carecemos de alguno de ellos.

    Pues ese valor es el que tienen muchas cosas del día a día que vemos en Cuenca. Sensaciones que captan nuestros sentidos y que cuando las sentimos nos maravillan y que son patrimonio de todos nosotros.

    Oído

    El sentido del oído nos permite captar los sonidos que se producen en el ambiente. Y hablando de sonidos, no hay sonido tan arraigado a nosotros que el sonido de Las Turbas, incluso hay una propuesta para que sea declarado por la UNESCO como "patrimonio inmaterial de la Humanidad". No hay sonido más conquense que el ronco sonido del tambor, los clarines rompiendo la madrugada del Viernes Santo conquense y el ruido de fondo de las horquillas golpeando el empedrado de la ciudad.

    Vista

    Es considerado uno de los sentidos más importantes, y quedarnos en Cuenca con una sola imagen ha sido tarea complicada. Al final nos hemos decantado por ese momento mágico cuando el Sol se esconde en el horizonte y esos últimos rayos de luz embellecen nuestra Hoz del Huécar, bañando los tejados y edificios del Casco Antiguo de la capital, y para disfrutar de él no hay mejor sitio que subirte a la zona del Castillo y disfrutar de ese mágico momento.

    Gusto

    Es sin duda alguna, el sentido con el que más disfrutamos. Todas nuestras celebraciones giran alrededor de unos buenos alimentos, y en Cuenca de eso sabemos mucho. La elección ha sido muy complicada, es que ya lo dice el refrán "para gustos, colores", y al final el plato conquense que ha resultado triunfador han sido las gachas. Parece mentira como algo tan simple como harina de almortas, pimentón, panceta ( a mí personalmente me gusta más la papada) e hígado puedan unir tanto, y producir tanta felicidad.

    Olfato

    ¿A qué huele Cuenca? La respuesta que se nos viene a todos al momento, y más en esta época del año está clara , "a cera". Es un olor figurado, pero es real todo el año. Todo en Cuenca gira en torno a la Semana Santa y tu hermandad. No hay mayor sentimiento de pertenencia a nada ni a nadie en Cuenca que a la hermandad que has heredado de tus antepasados. Quizás sea por eso, porque nos une a nuestros antepasados.

    Tacto

    Cuenca es piedra, roca. Si cerramos los ojos y tocamos Cuenca, sentimos sus rocas, sus piedras calizas, esas que han sido esculpidas con el paso del tiempo, del viento y del agua y que han dotado a nuestra tierra de parajes de ensueño que no dejan indiferentes a nadie.

    Este ha sido un breve recorrido de sensaciones de Cuenca a través de los sentidos, pero, como todo en esta vida es subjetivo, seguramente a los queridos lectores que hayan aguantado hasta el final, encontrarán otros olores, otros sabores... pero lo importante es que todos y cada uno de nosotros podamos seguir disfrutando de las sensaciones que nos provoca esta maravillosa tierra.

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