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Almendro afectado por las heladas/ Fuente: Teófilo Navarro
Almendro afectado por las heladas/ Fuente: Teófilo Navarro

Los almendros de Teófilo: las consecuencias de las heladas tienen nombre propio

Las heladas que tuvieron lugar durante la primera semana de abril han afectado prácticamente a todos los cultivos de almendro de la provincia. En estos casos, siempre se menciona la importancia del seguro agrario para evitar las graves consecuencias económicas que pueden darse por los daños climatológicos, pero... ¿es algo viable para los agricultores?

Actualizado: 8/4/2022 8:52 - Cristina Mora Jiménez
Actualizado: 8/4/2022 8:52 - Cristina Mora Jiménez
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  • Las bajas temperaturas de estos últimos días han traído consigo un sinfín de daños en los cultivos de la provincia. Sin duda alguna, el almendro ha sido el más afectado, perdiéndose prácticamente toda la cosecha de este año.

    Las parcelas más afortunadas han perdido entre un 80 y 90 por cierto de la producción, aunque la gran mayoría presentan daños en su totalidad. Sin embargo, no solo el almendro se ha visto afectado, ASAJA ha indicado que en la región castellanomanchega se pueden observar daños en otros cultivos como el viñedo, los árboles frutales, los cereales y la colza.

    Pese a que todavía es necesario esperar unos días para valorar los daños totales, la organización agraria ha solicitado a Agroseguro agilizar las peritaciones de las explotaciones dañadas. De este modo, como se suele hacer en estos casos, ASAJA ha recordado la importancia de contratar seguros agrarios para compensar los distintos daños climatológicos, así como las consecuencias económicas posteriores. Sin embargo, esto no siempre es viable para los pequeños agricultores.

    Para conocer de primera mano cómo se han visto afectados los agricultores de la provincia, contamos con el testimonio de Teófilo Navarro, un pequeño agricultor que desarrolla su actividad en el municipio conquense de Villalpardo.

    Almendros afectados por las heladas/ Fuente: Teófilo Navarro
    Almendros afectados por las heladas/ Fuente: Teófilo Navarro

    Teófilo tiene afectado 100% de sus cultivos de almendros, no se ha salvado ninguna de las variedades, viéndose afectadas tanto las tempranas como las más tardías. El agricultor subraya que “con cuatro grados bajo cero, como en estos días, la almendra no se libra y menos en estas fechas. Aunque siempre hay heladas, nunca a estas alturas. Desde el año 1987 no ha habido unos meses cómo estos. En aquel año, la helada del 5 de mayo afectó a la viña, que ya estaba avanzada”.

    Cuando le preguntamos si este tipo de situaciones se las cubre el seguro, él contesta que no tiene ya que “debido a las condiciones de los seguros, ningún agricultor puede asegurar la almendra. En el caso de los viñedos sí, ya que te computan los daños de la parcela. Sin embargo, en el almendro te computa toda la explotación para el daño que se te ha hecho en una parcela sola, de este modo, nunca vas tener daños a ojo de los seguros. Es inviable…”.

    Pese a las condiciones de los seguros para los almendros, Teófilo es partidario de invertir en seguros mucho más que en sistemas antiheladas, porque estos métodos no son del todo fiables y pueden suponer una gran inversión de dinero. Así, nos dice: “Las torres antiheladas son una inversión grandísima, así como el sistema ‘iglú por riego’. Funciona, pero hasta cierto punto, porque no es nada rentable”.

    Plano detallado de la almendra afectada/ Fuente: Teófilo Navarro
    Plano detallado de la almendra afectada/ Fuente: Teófilo Navarro

    En estas situaciones las organizaciones agrarias suelen alzar la voz en nombre de los agricultores y llamar a la calma, presionando a las instituciones para que lleguen ayudas que sirvan para paliar las perdidas económicas. Sin embargo, los agricultores no tienen muchas esperanzas en que la ayuda llegue, tal y como ha comentado Teófilo. El agricultor explica: “Yo de esas medidas económicas no me fío. Está bien de cara al público, quizás con una intención de sacar votos. Sabemos que se habla, pero pasa el tiempo y nada. Las veces que llegan hay que hacer mucha burocracia, muchos papeles… Luego todo son pegas y el agricultor se aburre y desiste”.

    Y es que, no solo es que las ayudas sean insuficientes y que en ocasiones no se puedan aplicar, si no que ahora los agricultores deben empezar con los tratamientos para evitar el pulgón y la monilla. Estos gastos sumados a la subida de los fertilizantes y los hidrocarburos asfixian a los pequeños agricultores.

    Teófilo explica que él ha gastado un 31% más en abonar que el año pasado y que como solo se dedica al almendro “todo ese dinero se lo ha llevado el hielo”. Nos comenta que lo peor que puede pasar es que el año que viene se repita la misma situación,pues haría desistir a los agricultores. Aún así, advierte que el que haya guardado almendra de la anterior campaña, en esta tendrá buenísimos precios, pero que este ni es su caso ni es la solución: “El peor precio es que no haya cosecha”.

    El agricultor piensa que los políticos se quejan mucho de la España vaciada y que se les “llena la boca” afirmando que habrá medidos para paliarla, sin embargo, luego no muestran un interés real: “No saben cómo va el campo, ni cómo es el día a día de un agricultor. Se pueden hacer muchas cosas para la España vaciada, cosas muy sencillas pero eficaces. Medidas sin tanto artificio”.

    Tras estas palabras nos interesamos por saber cuáles son las medidas que piden los agricultores. Estos piden que las condiciones de los seguros de los almendros sean las mismas que para el viñedo, así como también solicitan una rebaja de impuestos de los hidrocarburos, aunque creen que esto último es casi imposible.

    La entrevista con el de Villalpardo termina y nos llevamos varias cosas aprendidas: que los seguros no son viables para los pequeños agricultores; que los agricultores no ven llegar las ayudas y si lo hacen, la burocracia es compleja, lo que les hace muchas veces desistir; que ellos piden medidas reales, más sencillas pero efectivas; y que cuando hablamos de las consecuencias de las heladas, estas tienen nombres de personas.

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