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Laila Jiménez, la periodista con raíces conquenses que presenta Informativos Telecinco

Conocemos a la profesional de la información descendiente de Cañete que ha forjado su carrera periodística frente al televisor, informando a los espectadores como reportera antes y como presentadora ahora de las últimas noticias a nivel nacional.

Actualizado: 19/2/2022 16:00 - Laura Benedicto Melero
Actualizado: 19/2/2022 16:00 - Laura Benedicto Melero

Recorrecalles, todoterreno, madrugadora por obligación y periodista por vocación. Laila Jiménez nos da los buenos días desde el informativo matinal de Telecinco cuando las gotas vespertinas de rocío empiezan a posarse en las gélidas madrugadas. La profesional de la información con raíces conquenses sigue desplegando sus alas en el mundo del periodismo con una trayectoria impecable.

Tras la sonrisa que esboza en cada conexión en directo, la mirada saciada de rigor y moral y la frescura con la que cuenta la actualidad, se esconde una Laila crítica y realista con su profesión. “Yo creo que el periodismo tiene una parte bucólica y romántica que habría que ir quitando. No porque no sea una profesión así, pero hay que empezar a ver que detrás de esto hay muchísimas horas detrás. Hay mucho más de lo que no se ve que de lo que al final llega el espectador a ver (…) hay que saber que para esos 20 minutos de directo hay 7 horas de trabajo antes”.

Guardias sin hora de salida, horarios descoyuntados, noches en vela para adelantarse incluso a la actualidad, cambios en el último instante … Son solo algunos de los hándicaps que los periodistas encuentran al cruzar un puente cada vez más estrecho y temeroso que Laila relata en sus redes sociales cada día. Contesta directos y preguntas en Instagram para que sus seguidores conozcan las entrañas de la redacción desde la que nos da los buenos días al sintonizar Telecinco, cadena de televisión en la que trabaja en la actualidad.

Pero pese a encontrarse ya en el plató situado en Madrid, su espíritu de reportera intrépida siempre quedará plasmado en los “Diarios a bordo” que realizaba desde su cuenta de Instagram, a los que reconoce echar de menos: “Lo bonito era que no solo me implicaba a mí, sino también a mis compañeros, que eran más jóvenes y trabajaban mucho con las redes sociales. En este nuevo puesto no puedo hacerlos, pero la verdad es que estaban muy bien porque podía compartir la otra parte del periodismo”. En ellos, Laila relataba cada día desde la delegación de Barcelona, antes de llegar a Madrid, qué había detrás de los 20 segundos que aparecía en pantalla de manera habitual: correcciones finales, búsqueda de una buena localización, comidas a deshora y un sinfín de anécdotas más en las que hacía partícipes a sus seguidores. “Yo he sido y soy y seré siempre recorrecalles”, cuenta para Life!Cuenca con nostalgia.

Aunque también le agrada seguir sumando nuevos retos a su vertiginosa carrera periodística que empezó con tan solo 21 años en los micrófonos de CNN +. Casi dos décadas después, Laila ha pasado de recorrer las calles a encenderlas cada mañana en el informativo matinal: “Esta etapa me apetece más porque tiene muchísimas cosas por descubrir para mí, cosas nuevas que al final cuando una progresa en la profesión quiere seguir aprendiendo”.

Y es que se gen periodístico inunda sus redes sociales, las que también aprovecha para informar, analizar problemáticas sociales, charlar con otros compañeros de profesión o enseñar a sus más de 30.000 seguidores cómo amanece su redacción cada mañana. “Dar la espalda a las redes sociales me parece de una torpeza increíble en el año en el que nos encontramos. Al final hoy en día las redes sociales son contenido y se buscan fuentes, testigos, expertos, productores de imágenes…”. A golpe de llamada antes y ahora de mensajes directos, Laila se adapta al periodismo 2.0 aunque con precauciones: “Es un lugar que hay que verificar. La gente tiene que saber que un periodista trae una información y la contrasta, algo que las redes sociales no tienen, pero hay particulares con historias en las redes sociales y tenemos que buscarlas también.

LA LIBERTAD DE PRENSA

El porvenir del periodismo vislumbra un presente denostado y un futuro desamparado. La libertad de prensa en la profesión se encuentra en peligro en la era de las redes sociales y la política polarizada: “En muchísimas ocasiones tendemos a matar al mensajero, que es el periodista, pero poco le exigimos al político”, agrega Laila, que matiza la importancia de seguir defendiendo la libertad de prensa pese a los escollos a los que se enfrentan los profesionales de la comunicación en una realidad más que convulsa.

“Nuestra profesión se ha denostado por una mala acción política y una mala reacción ciudadana en ese sentido. El ciudadano enfadado con las decisiones políticas se ha tomado la gobernanza de pagarlo con la prensa y hemos admitido que se pague con nosotros”. Es por lo que Laila recalca que, en la actualidad, pese a que el periodista ha perdido esa impronta de respeto y admiración que tenía años atrás, su figura continúa siendo incuestionable para seguir ejerciendo su función de cuarto poder, controlando y cuestionando las decisiones que toma el Estado.

“Sin los medios de comunicación, los partidos políticos harían lo que les diera la gana y nosotros seríamos desconocedores de todo lo que hacen, el problema es que la gente tiende ahora mismo a informarse desde aquellos puntos de vista que le dan la razón”. Además, identifica que uno de los principales tropiezos de la profesión es precisamente la falta de unión entre sus profesionales y defiende que “necesitamos hacer un cambio entre todos, no se pueden aceptar ruedas de prensa sin preguntas o vetos a los actos. Cuando esto sucede, deberíamos levantarnos e irnos todos”.

Laila, descendiente de Cañete, antes de sentarse en el plató de informativos en la delegación de Madrid, desempeñaba su labor periodística en Barcelona, donde vivió uno de los momentos más trémulos de su carrera en las manifestaciones de 2019 en favor del 1 de octubre en Cataluña. Durante su conexión en directo para el informativo de las 21:00, los manifestantes no solo propinaron insultos hacia la profesional, sino que la increpaban incluso vertiendo líquidos sobre ella.

Aquello no lo recuerda como un mero hecho aislado, sino que “era algo constante que se estaba viviendo en cada una de las manifestaciones. Había una gran crispación social. Fue desagradable e intolerable”. La propia Laila denuncia la situación recalcando que decidió no permanecer callada “porque no solo fue un ataque a la prensa, sino a una persona”. Ante comportamientos como el que tuvo que vivir la entonces reportera, Laila decide aportar un punto de cordura y destaca que “estamos perdiendo el norte cuando un ciudadano puede acercarse a otra persona a gritarle de esa manera, empujarle, escupirle o tirarle lo que quiera”.

SU VÍNCULO CON CUENCA

Mostrar las calles de Cañete y su orgullo conquense ante sus seguidores es habitual en sus redes sociales. 2021 la acercó todavía más a Cuenca en el plano profesional tras formar parte por primera vez del comité de profesionales que han elegido a los finalistas de los Premios de Periodismo Local de la Asociación de la Prensa de Cuenca. “Fue la primera vez que he sido jurado en unos premios y que además fueran unos premios de casa, de la tierra, me gustó mucho. Aprendí y valoré leyendo desde el punto de vista de otro periodismo porque yo siempre he trabajado en cadenas generalistas”.

La presentadora seguirá despertando al público nacional desde los estudios de Telecinco, ofreciendo las primeras informaciones del día y dejando una vez más el sello conquense en la élite del periodismo nacional. Esta vez, Laila pasa de presentar a ser presentada a su público de Cuenca, a la que no duda en regresar cada vez que puede para seguir recorriendo calles, esta vez las de Cañete, cambiando el micrófono en la mano por sus innumerables recuerdos en el pueblo que ha convertido en hogar.

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