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"Belén, el musical": 100 almas cantando para contar la Navidad en la Parroquia de San Julián

Conocemos de cerca el espectáculo musical navideño que ha preparado la Parroquia de San Julián con Don Ramón como director de una orquesta que, a causa de la pandemia, lleva dos años sin sonar.

5/1/2022 - Laura Benedicto Melero
5/1/2022 - Laura Benedicto Melero
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  • Entrar en la Parroquia de San Julián en Cuenca durante estas fiestas es como traspasar el portal de la pureza navideña y acceder a su magia, que revela todo su esplendor. Entre un largo pasillo adornado con paja como la del pesebre que acogió al niño Jesús en su nacimiento nos aguarda don Ramón, párroco de la iglesia situada en el corazón del barrio Fuente del Oro.

    Cuando Life!Cuenca se reúne con don Ramón, "Belén, el musical” continúa erguido y sin fisuras pese a las amenazas de ómicron. Dos días más tarde, la pandemia tumbó su espectáculo por segundo año consecutivo. “El covid ahora nos ha frenado un poco porque como está para arriba para abajo nos ha vuelto a pillar un poco de sorpresa, pero pensábamos hacer el musical al final de Navidad. Antes lo hacíamos justo antes de empezar, durante el Adviento”, señalaba don Ramón.

    Don Ramón con la decoración de la Iglesia y del musical
    Don Ramón con la decoración de la Iglesia y del musical

    Todo comenzó con un órdago lanzado en el seno de la Parroquia de San Julián: “Podríamos hacer aquí un musical de la Navidad”. Y vaya si lo hicieron. Papel y lápiz en mano, comenzaron a esbozar cómo la iglesia podría metamorfosearse para acoger las ocho escenas que se representan en “Belén, el musical”, que arroja luz sobre la historia de la Navidad. 2017 fue el acto cero, el encargado de sentar los cimientos de lo que tan solo un año después sería capaz de colgar el cartel de “entradas agotadas” con un equipo de más de 100 voluntarios detrás. 100 almas que cantaron al unísono un rotundo “sí” bajo la batuta de don Ramón.

    Las ideas tomaron ya forma en 2018, año del primer estreno, que contó con profesionales como la escritora Águeda Lucas para la creación de los diálogos de los actos de la Navidad que se representan. Nelia Valverde dio forma al hilo melódico como directora. Consiguió unificar la atmósfera musical que envuelve la actuación, con obras interpretadas por el coro del espectáculo, formado por unas 40 voces.

    Con la incertidumbre de una función a las puertas del estreno, el elenco de actores se plantó ante el altar para dar vida a la inusual escenificación religiosa de la Navidad. Pero no estaban solos bajo la mirada de intriga de los espectadores: se encontraban acompañados de su coro angelical y arropados por unos decorados apuestos que nos situaban en los pasajes históricos sin titubeos.

    Tras la primera actuación, llegó la gran ovación que todavía resuena más de tres años después, cuando continúan vendiendo y agotando entradas en tiempo récord, fruto del buen trabajo y del abrazo que les ofrece la ciudadanía conquense para que sigan subiendo el telón de “Belén, el musical” año tras año. “Sabemos que mucha gente se llevó la sorpresa. Pensaban que venían a una Iglesia en la que íbamos a ir por ahí cuatro o cinco cantando con una guitarra y se encontraron música de verdad, con gente de verdad”.

    Ni antes, ni durante, ni después de Navidad. Habrá que esperar un año más para que la Parroquia de San Julián congregue al centenar de voluntarios que, con mimo, tesón y acierto, preparan cada año un espectáculo sin precedentes en la ciudad. Talento, ensayos y voluntad son los tres ingredientes que mantienen intacta la ilusión altruista de todos los que trabajan tanto en el escenario como entre bambalinas. “Poner en marcha una obra como esta no es difícil si tienes 100 personas que te han dicho "sí". Si no las tienes, puedes estar toda la vida intentándolo”. La mayoría, además, son personas de la Parroquia de San Julián o han estado vinculadas a ella. “Si necesitaba un electricista, salía un electricista, si necesitaba un herrero, salía un herrero, costureras, pintores… Algunos músicos no tienen vínculo con la parroquia y sí que tuvimos que buscarlos fuera”.

    En cualquier caso, la familia que han conformado los voluntarios de “Belén, el musical" plasma el espíritu de la parroquia de don Ramón, envuelta en una decoración inusual que organiza actividades especiales y misas atípicas. “Si ves la parroquia, no es una iglesia al uso. Ahora la iglesia tiene esta estrella y la paja, que son decoración de Navidad, no del musical”, muestra de la incesante labor de don Ramón para mantener vivo el fervor de la fe durante todo el año.

    Y es que, pese al gen humanitario que caracteriza la obra, alejada de objetivos económicos y beneficios tangibles, “Belén, el musical” cuenta con un equipo artístico y técnico de categoría. “Es muy bonito decir que no son profesionales pero la gente del coro ha cantado en musicales, los actores principales también están vinculados con la música, la directora se dedica a ello, la escritora del guion tiene libros, muchos son de arte o han estudiado escenografía, las costureras igual. Nadie es profesional para el musical, pero la mayoría sabe, cada uno en su sitio, de qué va esto”, confiesa don Ramón, que señala que su objetivo no es otro que el de llevar el mensaje de la Navidad a la gente a través de la música y mediante la parroquia. Lo consigue con una ambientación decorativa, melódica e interpretativa sublime que nos encierra en la atmósfera navideña más pulcra y celestial.

    Fuente de la obra en el altar.
    Fuente de la obra en el altar.

    Ensayo tras ensayo y función tras función, la familia de “Belén, el musical” ha tejido una red de voluntarios generosos por naturaleza que han logrado prender la llama de la magia navideña a base música y teatro, la combinación perfecta para transmitir el corazón de la llegada de Jesús con una originalidad que respira talento y predisposición sin parangón. El 2022 ha intentado apagar la luz de “Belén, el musical”, que esperemos que regrese con más fuerza en 2023, acompañado y guiado por la estrella de Oriente, con una estela insaciable que vislumbra la luz en medio de tanta oscuridad.

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