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La vacuna contra el covid-19: un halo de esperanza para 2021

Hasta este miércoles, 26.493 castellano manchegos ya han recibido la primera dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech, lo que nos infunde cierto optimismo para afrontar este año. Desde Life!Cuenca hemos querido poner cara a una de las primeras conquenses que han sido vacunadas para que nos cuente cómo ha sido la experiencia y qué tal se encuentra.

Actualizado: 18/1/2021 13:43 - Marta Gallego
Actualizado: 18/1/2021 13:43 - Marta Gallego

Hemos comenzado este 2021 con nuestras esperanzas depositadas en la vacuna contra el coronavirus. De momento, la primera que se ha comenzado a suministrar es la de Pfizer/BioNTech y hasta este miércoles, 13 de enero, ya se han puesto 26.493 vacunas en Castilla-La Mancha.

El objetivo de esta primera fase de vacunación es que se llegue a inmunizar a más de 100.000 castellano manchegos. Dentro de este rango, las primeras vacunas se están poniendo en centros sociosanitarios, a profesionales sanitarios y a personas consideradas como grandes dependientes. El siguiente colectivo, como anunció ayer el García-Page, será el personal docente y trabajadores de la comunidad educativa.

Desde Life!Cuenca hemos querido poner cara a uno de los primeros profesionales sanitarios de residencias de mayores de Cuenca que se han vacunado para que nos cuenten su experiencia y cómo se encuentran tras recibir la primera dosis, sobre todo después de llevar meses trabajando en primera línea de ballata frente al covid.

Ella es María Plasencia, auxiliar de enfermería de la residencia Casa Sacerdotal Diocesana, quien nada más comenzar nuestra charla reconoce que se siente “muy muy afortunada”. Y la razón es bien sencilla y fácil de entender, porque muchos de nosotros nos encontramos en la misma situación de temor y cuidado con nuestros mayores, y la vacuna es un paso muy importante para su protección contra el coronavirus.

“En un principio tuve mis miedos, preocupaciones e incertidumbres porque lees noticias sobre su efectos secundarios y te impone, tenía sentimientos encontrados; pero justo el día de antes hablé con mi madre, que era su cumpleaños -y con la que llevo muchos meses sin juntarnos porque son mayores- y al contárselo me dijo: “ay hija, qué ilusión, es el mejor regalo que podía recibir, es un primer paso para la esperanza, para que quede menos tiempo para volver a juntarnos”.

Estoy muy orgullosa de haberme vacunado, sobre todo por nuestros mayores que se merecen un halo de esperanza después de nueve meses tan duros

Y tras esta conversación, aunque con muchos nervios, María decidió dar el paso y vacunarse: “Estoy muy orgullosa por mí y por mi familia, pero sobre todo por todas estas personas que cuidamos día a día, por nuestros mayores que se merecen un halo de esperanza después de nueve meses tan duros”.

En cuanto al momento en sí de la vacunación, María nos cuenta que fue el día 7 de enero, a las 9 de la mañana, cuando fueron a su Residencia. “Llegaron dos enfermeras acompañadas de una persona que se encargaba de apuntar los datos de cada persona vacunada -que fuimos prácticamente todos los residentes y trabajadores- y recoger los consentimientos firmados. Traían una nevera azul con un cartel 'Covid 19'”, nos explica al recordar que fue un momento de muchos nervios, “justo antes pasamos por las habitaciones para ver cómo se encontraban los residentes, unos decididos, otros indecisos. Pero al final todo pasó rápido y bien. Yo fui la primera a la que vacunaron de mis compañeras, por lo nerviosa que me encontraba. Y nada, un pinchazo, 15 minutos sin movernos. Y listo. Todo en orden”.

Pasados unos días, preguntamos a María cómo se encuentra, si tiene algún efecto secundario: “Pues la verdad es que me encuentro más tranquila, satisfecha de haber dado el paso; con un poco de dolor en el brazo que me pincharon, como es normal, y el día siguiente molestias en la cabeza, pero vamos que los efectos secundarios son mínimos y a nadie que yo conozca de mi residencia le ha pasado nada, así que animo a la gente a que se vacune”.

Es muy importante seguir protegiéndonos y continuar con las todas medidas sanitarias

No obstante, ha querido lanzar un mensaje de prudencia: “la vacunación es un gran paso en esta lucha contra el coronavirus pero ahora no me siento más protegida; queda la segunda dosis, que nos pondrán el 28 de enero, y mucho camino por delante, muchas personas por vacunarse para que haya una inmunidad colectiva y empecemos a sentir una mayor seguridad. Es muy importante seguir protegiéndonos y continuar con las mismas medidas sanitarias que hasta ahora: mascarilla, distanciamiento social, lavado de manos, evitar juntarnos con mucha gente, etc.”.

Sin duda, pequeños pasos en esta batalla contra el coronavirus que esperemos que más pronto que tarde logremos vencer todos juntos siendo responsables, precavidos y, aunque sea complicado, pacientes.

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