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El Incidente de Palancares

Muchas son las estaciones de ferrocarril abandonadas en Cuenca. Son bonitas y precisas para realizar reportajes fotográficos, pero, además, tienen un encanto que hace que el visitante se entusiasme con ellas. Esta historia titulada "El Incidente Palancares" tiene lugar en una de dichas estaciones: la estación abandonada del paraje natural de Los Palancares. Un tema que podríamos incluir en la "Crónica Negra" de la ciudad. Alberto M. Rodríguez nos da más detalles desde Misterios de Cuenca.

8/7/2020 - Alberto M. Rodríguez
8/7/2020 - Alberto M. Rodríguez
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  • TREN CON DESTINO UTIEL

    Nos situamos en el 7 de noviembre de 1960. El tren mixto número 6.626 con origen Cuenca y destino Utiel emprende su recorrido. El tren cuenta con un vagón de pasajeros (entre cincuenta y sesenta personas) y un convoy de veinticinco vagones de mercancías. Todo marcha bien hasta que llega a la altura de Los Palancares. En este lugar se localizan dos túneles: uno anterior a la estación o apeadero y otro posterior a la misma. El primero de los túneles tiene un recorrido de casi tres kilómetros (2.800 metros para ser más precisos) y una ligera inclinación en la superficie de las vías. Esta inclinación provocaba la necesidad de que cada tren, antes de afrontar la cuesta, debiera inyectar presión a la locomotora para tener más potencia en la subida, de lo contrario, el resultado sería una fatalidad…

    Como podéis imaginar, en los años 60 las locomotoras no eran eléctricas y modernas como las actuales, eran de vapor y funcionaban mediante carbón, como es nuestro caso. El tren 6.626 comenzó el ascenso de la inclinación y se adentró en el túnel. Por un fallo humano o por acto divino, el tren se paró a unos cincuenta metros de la boca de salida del túnel, por falta de presión en la locomotora. Tras varios intentos forzados de que el tren continuara la marcha sucedió lo peor: una mezcla de dióxido de carbono y azufre empezó a cubrir el túnel y se adentró en el vagón de pasajeros.

    Estación de Los Palancares. Autor: Alberto M.Rodríguez.
    Estación de Los Palancares. Autor: Alberto M.Rodríguez.

    AUXILIO Y MUERTES

    La primera actuación en labores de auxilio la realizan dos componentes del cuerpo de la Guardia Civil: el capitán Fernando Sánchez y el guardia Juan Martínez. Les ayuda un joven de la localidad de Mira, Miguel Ángel que viajaba en el transporte y que fallece junto a cuatro víctimas más durante las labores de socorro. La ayuda llega desde varias direcciones: Cañada del Hoyo, Carboneras de Guadazaón, Cuenca… Los intoxicados son trasladados al hospital de San Julián, actualmente derribado. Sin embargo, aunque se reciba ayuda, los heridos y heridas de mortalidad son inevitables, pues cinco son las muertes que se cuentan:

    Miguel Ángel Ibáñez: joven que fallece en las labores de rescate.

    Teodoro Cañas: mozo del tren que fallece en la locomotora salvaguardando los frenos.

    Vicenta García Andrés: joven de 17 años que viaja en el tren.

    Felicitas López: niña de 2 años que intentó salvar Miguel Ángel Ibáñez.

    Juan Gil: otro niño pasajero que no fue identificado hasta 24 horas después.

    Estación de Los Palancares. Autor: Alberto M.Rodríguez.
    Estación de Los Palancares. Autor: Alberto M.Rodríguez.

    Un incidente que, en mi opinión, podría haberse resuelto de otra forma. Un ejemplo sería soltar los vagones de mercancías o separar del convoy el vagón de pasajeros. Pero de lo que sí estoy seguro es que hay cierta incertidumbre, en cuanto a cómo se resolvió el problema de la falta de presión. También hay testigos que informan de que esto no era ni la primera ni sería la última vez que sucediera…

    ROSA ¿ÚNICA SUPERVIVIENTE?

    Estudiando el caso descubrí una superviviente de este incidente. Ella es Rosa MC, una mujer de Cuenca que solía coger esta línea para ir y venir a estudiar. Ese día Rosa tuvo suerte pues viajaba en el vagón de pasajeros junto a una de las fallecidas: Vicenta García. Muy amable y con cariño, Rosa me abrió las puertas de su casa para poder charlar con ella sobre el incidente: me contó cómo se encontró con las víctimas mortales en la misma estación de los Palancares tras despertar por quedarse inconsciente. Mi última pregunta fue ¿cómo superó el miedo a este incidente?: Su respuesta fue clara: ella siguió viajando en la misma línea casi a diario, lo que viene a ser una gran terapia de choque.

    Por último, señalar que estos lugares son un nido de historias y leyendas urbanas sobre misterios y fenómenos paranormales. Más allá del caso verídico, se cuenta que en Los Palancares se han captado psicofonías, se han escuchado ruidos y ha acontecido algún que otro fenómeno paranormal. También hay que añadir otro accidente que supuestamente ocurrió en estas vías, pero nadie sabe nada. Solo sé que está relacionado con animales… Quedo a la espera de una exploración nocturna del paraje, por lo tanto, tendréis más noticias acerca de este lugar…

    Contenido archivado en:
    Leyendas de Cuenca
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