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Batalla de las Navas de Tolosa.
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Misterios de Cuenca: Los milagros de Mota del Cuervo

Tras la conquista de Cuenca por Alfonso VIII, uno a uno todos los pueblos caían, tarde o temprano, en manos de los cristianos. Hay una leyenda que nos cuenta la historia de cómo se conquistó a los mahometanos la localidad de Mota del Cuervo. Nuestro colaborador Alberto Rodríguez y su sección 'Misterios de Cuenca' nos relata quiénes son sus protagonistas y cómo acontecieron los hechos: amor, guerra, milagros, muerte, etc.

1/2/2022 - Redacción
1/2/2022 - Redacción

La Mota Mahometana

La leyenda transcurre en el Siglo XII. La conquista de Cuenca por Alfonso VIII está muy reciente. Las diferencias culturales y de religión hacen que las fronteras entre pueblos sea algo necesario. Una de estas fronteras se saltó nuestra protagonista Doña Elena. Cabalgando con su caballo llegó hasta los límites de la localidad de La Mota. Esta tierra seguía en manos musulmanas y los mahometanos acudieron a apresarla rápidamente. El rescate que pedirían por ella sería grandioso, pues era la hija de Alfonso de Mendoza y Vergara, principal dueño y señor de las tierras de alrededor. Sin embargo Alí, el hijo del cadí mahometano (gobernador árabe) la pidió en mano.

El gran cadí le prometió a doña Elena honores, riquezas y a su hijo en matrimonio a cambio de convertirse a su religión. Doña Elena se negó rotundamente, pues había prometido profesarse en un convento y servir a Dios. Fueron varios los intentos de soborno pero la negativa de Elena no desaparecía. Posteriormente vinieron las torturas y malos tratos, pero Elena no caía y aguantaba firmemente. Finalmente, el cadí la entregó a su hijo como esclava, pero este se negó a casarse con ella por la fuerza. Elena fue encerrada en el último piso de la torre de la plaza

Los milagros

Con el paso de unos días, Alí se tiene que marchar a una confrontación con los cristianos. En ese momento su padre decide tapiar la puerta donde Elena está encerrada y dejarla morir de hambre y de sed. En el segundo día de su castigo, Elena necesitaba comer, pero más aún beber. Estaba seca y no le quedaba agua en el cuenco. Sin embargo, el destino es caprichoso y un milagro quiso que Elena no muera: cuando la joven miró el cuenco, estaba casi lleno de nuevo. Elena salvó la vida un día más.

Al día siguiente el cuenco estaba otra vez casi lleno de agua. Pero el destino quiso seguir ayudándola: un cuervo se acercó hasta su ventana y traía consigo, en el pico, un trozo de pan. Día a día, durante meses, Elena recibió la visita del cuervo con un trozo de pan y el cuenco se rellenaba de agua.

La Mota se hace cristiana

Con el paso de los meses Alí volvió de la contienda contra los musulmanes. Entraba al pueblo mientras Elena lo observaba. En ese justo momento los cristianos atacaron por sorpresa las filas musulmanas. Durante la batalla, una flecha atravesó el hombro de Elena, cayendo desplomada al suelo, mientras ofrecía a Dios su vida por la victoria cristiana. Los cristianos se hicieron con La Mota. El príncipe musulmán, casi moribundo solicitó un último deseo: volver a ver a Elena. Le informaron que su padre la había matado de sed y de hambre, pero aun así quiso verla por última vez.

Cuando abrieron la sala donde estaba encerrada tremenda fue la sorpresa que se llevaron todos cuando vieron que estaba viva. Un médico la trató y curó la herida de flecha. En ese instante Alí dijo ser creyente y sabedor del poder del dios cristiano. Solicitó antes de morir ser bautizado para poder reunirse en la otra vida con Elena, ya que no pudo en esta. Fue la misma Elena quién bautizó al mahometano, con el nombre cristiano de Alfonso, como su padre.

Alí falleció tras su bautismo y Elena se profesó en el convento como había prometido. En cuanto a La Mota se dice que gracias a esta leyenda su nombre cambió a Mota del Cuervo. Claramente por la ayuda que el cuervo dio a Elena, pero eso es otro misterio…

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