Síguenos:
Edición digital

Imagen principal de la noticia

Los Ojos de la Mora

Los ojos pintados en el Cerro de la Majestad es un reclamo turístico para la ciudad de Cuenca. Un trabajo de la escuela de Artes y Oficios de la ciudad conquense que conmemoran una leyenda. ¿Cuál es esta leyenda? Algunos de los vecinos no la conocen y Alberto M. Rodríguez, con su sección Misterios de Cuenca, nos la cuenta.

10/6/2020 - Alberto M. Rodríguez
10/6/2020 - Alberto M. Rodríguez
  • PUBLICIDAD Netvoluciona
  • Judíos, moros y cristianos

    Tras la reconquista de Cuenca, como sucedió en muchas ciudades de la península, surgió la convivencia de tres culturas. En el feudo conquense se habilitaron zonas controladas para que pudieran convivir las culturas sobresalientes de la época: musulmanes, judíos y cristianos. Aunque la convivencia solía ser tranquila y pacífica, había momentos de exaltación y las riñas y disputas eran inevitables. Indicar también que, debido a las diferencias culturales, las relaciones y contacto entre ellas estaban prohibidas, pero la mezcla de sus gentes entre zonas era inevitable. Los soldados cristianos controlaban las zonas musulmanas y judías, muy a menudo en busca de posibles traidores o herejes.

    Mientras realizaba su guardia, uno de los soldados cristianos conoció a una bella mujer mora. Ambos se enamoraron en pocos días y comenzaron a verse a escondidas. Mientras esta relación secreta acontecía, el padre de la mora prometió a su hija con otro musulmán, como suele ser habitual en dicha cultura. Cuando la chica se enteró de esto, intentó convencer a su padre para que diera el visto bueno a su matrimonio con el soldado cristiano. Mientras quedaban en secreto para planear su boda, el prometido musulmán los perseguía y vigilaba a escondidas, descubriendo así el romance prohibido.

    Muerte por amor

    Sin saber que estaban siendo espiados, la mora y el soldado cristiano continuaron sus planes. Fue en la Torre de Mangana donde quedaron para ir en busca de un cura que los casase y con ello convertirse la joven al cristianismo. Sin embargo, el destino les tenía guardada una fatalidad: el prometido de la mora, que seguía vigilando a la pareja, mató por despecho al cristiano, con ayuda de un grupo de amigos. La mora quedó esperando en la torre del reloj, pero su cita no aparecería…

    Cuando la joven se enteró de lo sucedido quedó desolada. El amor que tenía por el soldado era tal, que intentó suicidarse para poder reunirse con él. Un cura detuvo la tragedia contándole que si quería estar junto a su amado no debería realizar tal acto, pues el suicidio es un pecado y está prohibido en la religión cristiana. El católico le dio otra alternativa: la joven se convirtió al cristianismo y terminó sus días en un convento que había en la actual calle San Pedro del casco antiguo.

    Los Ojos de la Mora. Autor: Alberto M.Rodríguez
    Los Ojos de la Mora. Autor: Alberto M.Rodríguez

    Leyenda y turismo

    Esta historia no deja de ser una leyenda de la ciudad, sin embargo, no cabe duda de que, como toda leyenda, tiene su origen en alguna otra historia parecida. Este romance ha servido en Cuenca como reclamo para algunos negocios y reclamo para el turismo. También podemos observar que en la hoz del río Júcar, tenemos unos huecos que eran una simple pareidolia de unos ojos. Pero por arte de magia un día aparecieron representados en esos huecos, unos ojos pintados. Unos ojos llamativos, grandes y de color, que desde el Cerro de la Majestad donde están situados, vigilan la ciudad desde hace tiempo. Se dice que esta representación está hecha en honor a la historia que os he contado, y que fueron realizados por los integrantes de la Escuela de Artes y Oficios de Cuenca, quienes cada cierto tiempo, pintan los ojos de un color distinto.

    Contenido archivado en:
    Leyendas Cuenca
      PUBLICIDAD
    • UCLM
    • Conquense Seguridad
    • Gasoleos Marin
    Síguenos en: